Allá por 1992, tras a la retirada de la operatividad de la flota de F-5 A “Northrop”, con el que la B.A. de Morón fue considerada la unidad operativa más entrenada de Europa, llegaron por tierras sevillanas una colección de C-101 “culopollo”, acompañados por una colección de guerreros e inexpertos tenientes.
La falta de recursos económicos, así como de un plan estratégico a medio plazo para sustituir la citada flota, se solucionó aparentemente de la manera más fácil y económica: recolectando varios CASA C-101 de la A.G.A. (San Javier) y MATACAN (Salamanca). Pero esta solución, a la postre, resultó un cóctel explosivo para la cultura de seguridad en vuelo.
La primera y más ardua labor en la transición, fue adaptar los planes de instrucción de un caza táctico aire-suelo , a las prestaciones de un caza bisónico, con capacidad nuclear, y armamento radárico de última generación… léase “Rajoinianamente” (ironía). Finalmente, se adaptaron convenientemente las misiones de ataque a suelo a misiones CBO y PPLP. El AVE (si, si, el tren ese que corre tanto), era nuestra más recurrida presa.
Otro escollo realmente difícil de superar, era la inexperiencia de gran parte de la plantilla. Casi el 40% de los pilotos contaba en su haber con la friolera de 500 HdV, que como tan sabiamente se nos recordaba en “la mili”, era la primera etapa susceptible de accidentes. La confección de la programación semanal se encargaba directamente a informáticos que trabajaban con ordenadores de la NASA pues más del 70% de las combinaciones de parejas de pilotos estaba desaconsejada, por la inexperiencia y por el exceso de…testosterona.
Esta combinación de pilotos jóvenes y con ganas de comerse el mundo, fue considerada cuidadosamente por la “autoridad competente” , pues estadísticamente con los datos sobre la mesa, se esperaban bajas… y no por depresión como unos que yo me sé.
Pero gracias a un exhaustivo, aunque impopular plan de seguridad en vuelo, en el que se evitaron rigurosamente ciertas combinaciones peligrosas para la operativa, y a que en algunas ocasiones incluso se limitaron las prestaciones del “cazabombardero” en cuestión, finalmente, se consiguió el fin último de esta cultura de seguridad: “Cero accidentes“.
No pudieron con nosotros, ni los trim runaways (se limitó el avión a unos 200 Kts IAS, por si el trim se le iba “la pinza”, ay señor esos interminables Canarias-Morón), ni los múltiples pajarazos (y eso que casi todos los pájaros iban a por mi amigo Félix…no el naturalista), ni los bataneos del timón de profundidad en los dogfights (ya sabíamos que el avión se diseñó para lo que se diseñó, ¡pero es que había que entrenarse!).
Cuando éramos jóvenes, todo nos parecía un despropósito…demasiada cura en salud, pero reconozco, desde la experiencia, que gracias a la seguridad en vuelo, muchos de aquellos “Gallos de Morón”, seguimos aún surcando los cielos.
Felices vuelos.

Rss
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Esos parámetros de seguridad que os condujeron hacia cero accidentes son los que no se deben olvidar nunca.
¡Tres kikirikís por ti, Gallo!
Felices Dumbos!!
Buen relato, Mun.
Quizá las autoridades os pusieron de ejemplo para la vida civil. Mira que han entrado en línea “poyuelos” -que algunos, asombrosamente, se ponen gallitos-, no con 500 hdv, sino con 150 y no ha pasado nada. Puede que Morón y los culopollo fueran la punta de lanza para lo que posteriormente vino a las líneas aéreas.
Y las autoridades autorizando.
En fin…
¡FVSR!
No creo que sea el caso , Pepe, simplemente fue una necesidad que surgió, y aplicando un buen plan, resultó seguro, al menos desde el punto de vista de los resultados prácticos. Tampoco pienso que los civiles se fijen en las experiencias o “experimentos” que se realizan en la mili.
En cualquier caso, con 500 Hdv, ya se tiene una cierta experiencia, el problema es que te lo creas. Afortunadamente nos inculcaron que no debia ser así.
De todas formas, lo que se autorice en la mili…¡eso no es Bambi!, sin embargo, si se autorizan machadas en la vida civil, puede acabar la cosa “como el Rosario de la Aurora”.
Felices vuelos sin racanair
Hombre, yo tampoco lo creo. Solo planteaba un nuevo documental del género de “ciencia ficción”…, claro.
Felices vuelos sin racanair.
Mi no entenderrrr,¿ ironía?,¿sarcasmo?, ¿que quieres decir?
Ironía.
Solo quería plantear la baja experiencia con la que se entra en las compañías aéreas y que las autoridades lo han permitido durante años para que éstas redujeran los costes. Ironizaba con tu relato trasladándolo a la vida civil, aunque lo que ocurrió con lo C-101 fuera algo puntual y, posiblemente, necesario.
Hoy en día no hacen falta 10.000 hdv para pilotar un CRJ o un A-320 con precisión, pero tampoco, con 150 hdv obtenidas en una escuela, de las cuales más de la mitad son en dible mando, se garantiza una operación segura.
Quizá también haya sido algo puntual y, posiblemente, necesario.
FVSR.
No quería mezclar asuntos parecidos pero en ámbitos diferentes -militar y civil-, vaya. Por éso no quería dar detalles.
Perdona si he parecido un poco impertinente.
Un saludo.
capisce, amico mio