A partir del día 1
de diciembre los sindicatos de tierra y aire de Air Comet que forman el comité de huelga (SEPLA, CGT, UGT, USO y STAVLA) han convocado una huelga indefinida. Y esque “va tanto el cántaro a la fuente…”.
La compañía de bajo coste lleva sin pagar a sus trabajadores el salario desde el mes de Junio. El paro consistirá en una primera fase del 1 al 4 de diciembre y a partir del 8 cada semana de martes a viernes con carácter indefinido.
Según el comunicado de prensa del comité de huelga, la compañía se niega a facilitar datos a los trabajadores vulnerando el artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores y el derecho de información, y éstos alegan que no cobran los salarios de junio, julio, agosto y octubre ni la paga extra de verano de la mayoría de la plantilla. Air Comet S.A. también tiene pendiente el pago del finiquito y el salario del último mes de la mayoría de los trabajadores que han terminado su contrato laboral.
Según el comunicado los objetivos son claros, que se proceda de inmediato al abono de todos los salarios adeudados de sus trabajadores hasta esta fecha y del finiquito y los salarios pendientes de los que han causado baja en la empresa y que también se faciliten los medios necesarios para desempeñar las funciones y competencias del comité de empresa, al igual que la información a la que tiene derecho en virtud al artículo 64 del Estatuto de los Trabajadores.

Rss
Twitter
Las compañías aéreas, con el beneplácito de la OACI a través de la FAA y las JAA, no dejan de querer compararnos con camioneros. Que sigan así y verán a donde van a parar sus millones de euros de ahorro, que sigan, que sigan…
No se dan cuenta de que si la profesión de piloto no es atractiva, por mucho que les pese a los insatisfechos, la seguridad cae en picado. Hay que buscar, como siempre, el justo medio. Ni más, ni menos.
Hemos llegado al punto en que muchos pilotos ganan menos dinero que muchos camioneros y, peor aún, que dentro de una misma compañía, hay azafatas que tienen un sueldo superior al de muchos copilotos. ¡Vergonzoso!